Mariana compite en los Juegos entre pañales, teteros y floretes
Tip de Ana María Díaz
Con bebé a bordo. Así llegó a Medellín Mariana González a los Juegos Suramericanos esta deportista venezolana, quien compite en esgrima y tiene un acompañante muy especial que asiste con ella a las prácticas y competencias: su hijo Alexander de once meses de edad.
“Su padre y yo lo llevamos a todas partes cuando tenemos campeonatos. Ya es un niño internacional”, afirma la esgrimista.
El papá del menor, Enrique da Silva, tampoco puede cuidarlo mientras ella disputa un lugar en los Suramericanos, porque es el entrenador de la deportista.
Con una gran responsabilidad, dentro y fuera de la zona de combate, Mariana y su esposo, se desempeñan de la mejor manera como padres y atletas en las justas deportivas, que se desarrollan por estos días en Medellín.
“Menos mal sobran los brazos, todos quieren cargarlo y consentirlo”, comenta la madre, mientras sostiene a su hijo en las piernas.
Pero no sólo las cosas se han dificultado en esta participación, ya que la exigencia previa a los Suramericanos fue máxima. Disciplina y amor fue lo que le imprimió la pareja venezolana a la etapa preparatoria para estos Juegos.
Mariana, sin poner en riesgo su salud, ni descuidar a su bebé, entrenaba incluso durante su embarazo. “Sólo paré 20 días después del parto, después continué esforzándome todavía más”, concluye la madre y experta en florete.